Cada vez recibo más consultas de gente que quiere aprender francés en forma rápida y efectiva. No soy una verdadera experta en el tema, sólo puedo hablarles desde mi experiencia. Lo bueno es que soy un claro ejemplo de alguien que no tiene facilidad con los idiomas: no tengo buena memoria, aprendo lento y me cuesta mucho hacerme el oído. Entonces, les voy a pasar el método que considero eficaz y que fui comprobando según prueba y error, así como lo que fui conversando con otras personas que hablan francés muy bien.

La Alianza Francesa

No es así con todos los idiomas, pero en el caso del francés hay una escuela oficial donde aprenderlo. Está en muchas ciudades del mundo y el método es efectivo, con una muy buena lógica sobre lo que se da en cada etapa y la casi asegurada excelencia de los docentes.
Por supuesto hay otras escuelas donde se puede aprender y no digo que sean malas, sólo que personalmente nunca conocí ninguna comparable con la Alianza. Los cursos son caros, pero valen la pena.
La base gramatical es indispensable, no es un idioma que se pueda aprender sin dedicar tiempo de estudio. Y la primera parte, hasta llegar a un nivel en el que uno pueda manejarse mínimamente como turista, se adquiere rápido. Es cuestión de entender un poco la estructura y adquirir el lenguaje básico para viajar, pero eso se aprende naturalmente en los primeros meses de curso y, de paso, se obtiene una base sobre la cual los interesados pueden seguir avanzando hasta tener un verdadero conocimiento del idioma.

Profesor particular

La ventaja es que eligiendo un buen profesor uno puede tener un seguimiento personalizado, la contra es la falta de intercambio con un grupo. Es ideal para quienes tengan un interés específico o dificultades para expresarse frente a otros.
¿Cómo elegir al profesor? Bueno, eso ya es algo personal. Mi mejor caso fue cuando estudiaba inglés, con una chica que estaba terminando la carrera y además tenía una excelente pronunciación. Su nivel era óptimo y sus intereses eran un poco parecidos a los míos.

Conversaciones con franceses

Es difícil encontrar, fuera de Francia, un buen profesor de francés que además sea francés. Yo tuve una muy buena experiencia con Alternativa Francesa en Buenos Aires. Hice específicamente conversación antes de venirme a vivir a Paris y eso fue un verdadero cambio para mi integración al llegar a Francia. Lamentablemente es un concepto que no está en todas partes y que para muchos además puede resultar caro.
Lo que van a encontrar en muchas ciudades son franceses que quieran hacer intercambio, reuniéndose para hablar la mitad del tiempo en francés y la mitad en español. Un ejemplo es Conversation Exchange, un sitio donde se encuentran compañeros para intercambiar en persona, por mensaje o vía Skype. Véanlo según el lugar en donde vivan, porque seguramente en cada ciudad haya una forma de encontrar franceses con ganas de hacerlo diferente de las otras, pero si encuentran buenos compañeros es algo con lo que en poco tiempo van a notar la diferencia. No es que no haya excelentes profesores de francés de otras nacionalidades, sino que conversar con un nativo es una experiencia bastante diferente que complementa lo aprendido.

Cursos de pronunciación

Con otros idiomas tal vez no valga la pena, pero en francés suele ser una buena opción una vez que se llegó a un nivel intermedio o alto. Esto dependerá de las dificultades de cada uno, pero créanme que mucha gente que dice “hablar bien francés” en realidad tiene un buen nivel de gramática y vocabulario, pero si quiere ir más allá del francés turista va a encontrarse con dificultades para expresarse sin contratiempos. Hay cursos cortos con profesores especializados que marcan la diferencia incluso en personas que naturalmente tienen buen oído.
El problema, como en tantas otras cosas, son los precios. El plan B es reforzar el punto anterior ?

Leer en francés

Hay que leer mucho y variado desde el día uno. Actualmente hay una cantidad enorme de contenidos en internet, desde los diarios y revistas franceses hasta publicaciones especializadas. Hay libros gratuitos para descargarse, historietas, artículos científicos, blogs de moda y todo lo que se les ocurra.
No hay excusas, hay que leer. Pueden ir mezclando contenidos y temáticas, desde cosas que simplemente les gusten a otras que les parezcan útiles.
Sobre esto también escribí en Diez consejos para leer en francés, donde hablo mucho más sobre el tema.

Escuchar francés

Personalmente nunca me gustó escuchar la radio en francés, pero es algo que probablemente haya servido a nivel inconsciente y no me dé cuenta. Todos, absolutamente TODOS, lo recomiendan.
Otras opciones son las películas, en las que además al principio se pueden agregar subtítulos también en francés.
En este sentido yo hice algo que (especialmente al principio) odié bastante pero que fue lo que más me ayudó: mirar series dobladas al francés.
Los franceses suelen mirar las series dobladas, por lo que me resultó fácil encontrar entre las opciones grabadas de la televisión francesa algunas de mis series favoritas. No lo recomiendo para las sit coms, pero yo elegí por ejemplo las primeras temporadas de CSI (Les Experts) y Criminal Minds (Esprits Criminales) y fue lo ideal para empezar: las voces del doblaje se escuchan a buen volumen con respecto a los ruidos ambiente o música de fondo de las series, y además modulan mejor que el verdadero actor (es decir, irónicamente lo “antinatural” se vuelve una ventaja).

Escribir en francés

Más allá de lo que hagan con sus profesores, les recomiendo encontrar franceses con quienes escribirse en francés. Puede ser desde un chat de juegos on line hasta los mismos compañeros con los que conversan, pero comuníquense de verdad por escrito en francés. No las prácticas, de las que seguramente harán bastante, sino verdadera comunicación escrita donde haya algo que uno quiera decir y otro intentando entenderlos.
A mí al principio me daba mucha vergüenza y prefería escribir en inglés con mis amigos. Después fui entrando en confianza y empecé a animarme. Es cuestión de darse la oportunidad de cometer errores.

Viajar e intercambiar con los locales

Con ir de vacaciones a Francia no alcanza, hay que conocer a la gente, conversar, relacionarse en francés y aprender de paso algunas cosas de la cultura que van más allá de los libros.
Si tienen la posibilidad, no se pierdan esa experiencia. Hay sitios como Internations y MeetUp que funcionan como punto de partida si no se les da eso de ponerse a hablar naturalmente con desconocidos.

Pero si no tienen planeado viajar (o quieren prepararse antes de un viaje), les recomiendo un plan: hacer el curso intensivo de la Alianza (o el equivalente con profesor particular), reunirse con franceses a conversar varias veces a la semana, leer las noticias en francés cada mañana y ver películas o series en francés cada noche. Leer un libro en francés en voz alta, al menos un par de páginas por día (y grabarse para escuchar después los avances en la pronunciación) y, una vez a la semana, escribir un mail o una carta a un compañero francés. ¿Les parece mucho? Hagan eso durante un mes y después relean el primer texto que leyeron y vean las palabras que marcaron para buscar en el diccionario y ahora se saben, escuchen las primeras grabaciones de lectura y después las últimas, y dedíquense a descansar unos días con una sonrisa de satisfacción que no se les borrará de la cara ?

Por último, una buena idea es compartirlo con amigos y así intercambiar consejos, prestarse libros, ver juntos una película o simplemente compartir la experiencia, porque aprender francés es como todo en la vida: con amigos es mucho mejor.

Foto: la Tour Eiffel desde una de las ventanas de la Cité de l’Architecture et du Patrimoine

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